En lo correspondiente a inclusión financiera se entenderá como la vocación del Banco para brindar atención prioritaria a aquellos segmentos poblacionales que se encuentran tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal. En otras palabras, en este componente se analizará la atención de la organización a grupos prioritarios, a sectores con pobreza, con alta ruralidad, entre otros.

Una de las formas de exclusión de las personas en el sistema financiero se refiere al nivel de ingresos que mantienen, ya que, según las finanzas tradicionales, el nivel de ingreso brindará la seguridad de repago de una operación de crédito. En este sentido, Codesarrollo se ha enfocado en los segmentos poblacionales con menores niveles de ingreso, como se puede evidenciar en los datos mostrados a continuación, en comparación con las personas con ingresos menores al Salario Básico Unificado2 (SBU) y a la Canasta Familiar Básica3 (CFB), entendiéndose este último indicador como el monto que una familia requiere para adquirir productos de primera necesidad:

Con relación al nivel de ingresos de los beneficiarios de crédito, el 14% de la cartera ha sido entregada a beneficiarios que reportan ingresos inferiores a la canasta familiar básica – CFB, con relación al número de operaciones el 26% se ha destinado a este segmento de la población. Para CODESARROLLO el principal objetivo es invertir en humanidad, buscando que el crédito otorgado contribuya al desarrollo económico y social de los beneficiarios, en este caso apoyar al incremento de sus ingresos económicos para aportar al mejoramiento de su calidad de vida.

El 68% del total de operaciones de crédito vigentes registra un saldo inferior a USD 5.000, el saldo promedio de la cartera vigente que mantiene banco Codesarrollo con personas naturales es de USD 4.802, monto inferior al promedio que reportan en conjunto las instituciones que pertenecen a la ASOMIF (bancos privados y cooperativas especializadas en microcrédito) que fue de USD 4.991, y a la media de USD 6.336 que reportan las cooperativas de ahorro y crédito. Según la RFD el promedio de crédito por prestatario a diciembre 2020 fue de USD 5.698. Esto se debe a que la cartera de Codesarrollo se compone principalmente de pequeños agricultores, comerciantes, artesanos, y otros actores de la economía popular y solidaria, dedicados a actividades de subsistencia.

Saldo total y promedio por rango de crédito otorgado

La tasa de interés activa efectiva promedio ponderada por monto para las operaciones de microcrédito concedidas por Banco Codesarrollo fue de 22,02% a diciembre 2020, inferior al promedio del sistema que de acuerdo al BCE alcanzó un 22,94% y a las instituciones especializadas en microfinanzas que registra una tasa de 23,15% según la RFD.

Comparativo tasa de interés activa efectiva 2020 Codesarrollo vs Total del Sistema

Banco Codesarrollo, a través de sus operaciones de crédito busca promover el acceso al financiamiento en zonas de mayor pobreza, en condiciones adecuadas y con costos por debajo del promedio del mercado, para identificar dichas zonas se estipulado una metodología interna que clasifica a las parroquias de acuerdo con los siguientes parámetros:

• Tipo A: Parroquias donde la pobreza supera el 70% de la población por necesidades básicas insatisfechas (NBI)

• Tipo B: Parroquias donde la pobreza afecta entre el 31% y el 69% de la población por NBI

• Tipo C: Parroquias donde la pobreza afecta a menos del 30% de la población por NBI

La pobreza por NBI es una medida de pobreza multidimensional desarrollada en los 80’s por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El método abarca cinco dimensiones (capacidad económica, acceso a educación básica, acceso a vivienda, acceso a servicios básicos y hacinamiento) y, dentro de cada dimensión, se evalúa si existe un nivel de privación para una persona. En el caso que exista una sola dimensión que no haya sido cubierta en su totalidad, dicha persona se considerará pobre (INEC, 2011).

Con este antecedente el 47% de la cartera de CODESARROLLO y el 50% del total de operaciones, se encuentra otorgada a beneficiarios ubicados en los sectores TIPO A. Para CODESARROLLO la situación económica o geográfica de sus beneficiarios no representa una barrera de acceso; por el contrario, implica una motivación para el fomento de la inclusión financiera.

Número de operaciones por NBI*

Guardando relación con el indicador anterior, la cartera de CODESARROLLO se encuentra distribuida en un 53% con relación al saldo de cartera y en un 56% en relación al número de operaciones en zonas rurales, lo que representa la priorización que tiene la institución al momento de ejecutar y otorgar créditos para estos sectores del país.

Es importante mencionar que el sector rural actualmente atendido se encuentra comprendido por 480 parroquias rurales distribuidas en 139 cantones de las 23 provincias (exceptuando Galápagos) a nivel nacional. Según el reporte de la RFD al cierre del 2020 el 77% de los clientes o socios de las instituciones aliadas se encontraban localizados en áreas urbanos, es decir apenas el 23% tendría presencia en zonas rurales.

Frente a este reporte es relevante la participación que ha tenido Banco Codesarrollo institución que ha mantenido y aumentado su participación en estas zonas del país.

Cartera y operaciones por zona de colocación

Al considerar la distribución geográfica de los créditos otorgados por Banco Codesarrollo según la zona de gestión es posible observar que las provincias con mayor participación son Loja y Pichincha con un 16% del saldo de cartera de crédito y 14%y 17% del número de operaciones respectivamente.

Cartera y operaciones por provincia

El tipo de objetivo ruralidad ha sido medido considerando la categorización del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) por parroquia de domicilio en el caso de cliente del pasivo y por parroquia de gestión en el caso de prestatario. La clasificación del INEC está basada en el Clasificador Geográfico Estadístico de la División Política – Administrativa (DPA) del Ecuador, cuyo esquema se encuentra activo desde el 2013. De la base de clientes se evidencia una participación del 58% de personas residentes en sectores rurales, un dato mucho mayor respecto al promedio de instituciones pertenecientes a la RFD, que alcanza un valor de 22,4%