El progreso del sector económico popular solidario y la inclusión financiera no pueden darse al margen de las mujeres, quienes cumplen un rol fundamental para el desarrollo integral de nuestra sociedad, siendo las principales promotoras del empleo, del fomento microempresarial y de la equidad. Además, cumplen un rol estratégico en la lucha contra el cambio climático y el crecimiento económico sostenible.

El progreso del sector económico popular solidario y la inclusión financiera no pueden darse al margen de las mujeres, quienes cumplen un rol fundamental para el desarrollo integral de nuestra sociedad, siendo las principales promotoras del empleo, del fomento microempresarial y de la equidad. Además, cumplen un rol estratégico en la lucha contra el cambio climático y el crecimiento económico sostenible.

“Dale a una mujer un dólar y ella le dará un buen uso, enséñale como el dinero funciona y ella puede cambiar el mundo”
Linda Davis Taylor
Empresaria

Por este motivo, Banco Codesarrollo busca enaltecer su rol durante el año 2020 y establecer herramientas que, de forma paulatina, permitan visualizar la gestión institucional y estructurar acciones positivas orientadas en este segmento estratégico de la población.

Distribución de la cartera por sexo de los beneficiarios

La información presentada en este acápite obedece a los datos entregados por los diversos clientes de Banco CODESARROLLO, al momento de ser atendidos. El concepto de género no se entiende como una variable socialmente construida, para facilidad de cuantificación. El concepto de género para el presente informe se ha simplificado al concepto de sexo (masculino o femenino). Este indicador es ligeramente menor al promedio indicado por las entidades pertenecientes a la Red Financiera de Desarrollo (RFD) que evidencia una participación del 49% del total de la cartera, en el segmento de mujeres.

Las mujeres jefas de familia y sus hogares constituyen sin duda un grupo social y económicamente vulnerable, que ha estado en crecimiento durante las últimas décadas tanto en los países industrializados como en los de menor desarrollo relativo. Entre los últimos, los países latinoamericanos en general no constituyen excepción (Coleman y Ganong, 1990; McLanahan y Booth, op. cit.; Camarena y Lerner, 1993; Goldani, 1993; Wainerman y Geldstein, op. cit.). La “inseguridad económica” de los hogares con jefa mujer ha sido atribuida a tres factores causales básicos: “la baja capacidad de generación de ingresos de la madre”, “la falta de asistencia económica por parte del padre que no reside en el hogar” y “los magros beneficios provistos por el estado” (McLanahan y Booth, op. cit.).

El indicador de mujeres jefas de hogar ha sido cuantificado considerando el número de clientes de género femenino, cuyo estado civil sea soltera, viuda, divorciada o separada y que mantengan al menos una carga familiar. Es fundamental mencionar que hay algunas mujeres casadas que

también son jefas de hogar; no obstante, el repositorio de información de Banco Codesarrollo no permite diferenciar este segmento de clientas, por lo cual no han sido consideradas dentro de este parámetro.

Codesarrollo además de reducir la brecha de género relativa al acceso a financiamiento, busca incrementar el apoyo a mujeres jefas de hogar, para combatir los tres factores causales básicos citados en el párrafo anterior, a través del apoyo que genera un crédito. Es así como la tercera parte de las operaciones y del monto entregadas a mujeres (37% y 32% respectivamente) corresponde a mujeres jefas de hogar, superando el promedio nacional ecuatoriano, calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC – ENEMDU) que alcanza el 25,6% de todos los hogares del Ecuador, en los cuáles la principal perceptora de ingresos es la mujer.

En Banco Codesarrollo se orienta la operatividad interna para que prevalezca, en la medida de lo posible, el interés por los grupos de atención prioritaria, los cuales, debido a sus características particulares, son tradicionalmente desatendidos por las entidades financieras. En este sentido, los jóvenes, los adultos mayores, los habitantes de las zonas rurales, entre otros, se convierten en nichos de mercado deseables y a donde se dirige gran parte del accionar institucional.

Según las Naciones Unidas, la población de jóvenes a nivel mundial es la más numerosa de todos los tiempos: actualmente hay alrededor de 1800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años, y casi 9 de cada 10 viven en países menos desarrollados. Esto representa un enorme potencial no aprovechado para el desarrollo social y económico de las generaciones futuras. Existe una correlación positiva entre la inclusión financiera de jóvenes y el crecimiento económico y el empleo.

Bajo este contexto Codesarrollo busca fomentar la inclusión financiera de jóvenes es así como el grupo de clientes más representativos dentro de la cartera de crédito del Banco, tanto en saldo de cartera (34%) como en número de operaciones (37%), se encuentra en beneficiarios con edades entre los 18 y 35 años. Destacan como actividades financiadas dentro de este grupo, actividades de mejoramiento de técnicas agrícolas, transformación de productos, actividades tecnológicas, actividades ambientalmente sostenibles como mejoramiento de suelos y generación de energía sostenible.